Lluvia de Septiembre

Empezó con una gota,
continuó con una segunda,
humedeciendo el ambiente cálido
que marcó el final del verano.

Un pelo rubio,
como una de las estrellas
que nos ilumina las noches
y nos abandona de días.

Dicho pelo se disimula,
dentro de la brillante armadura,
que en ese preciso instante
no resultó eficaz.

Un pecho, curtido durante horas
al navegar con los marineros,
que se convirtieron en sus amigos,
desde su primer llanto de infante.

Ese pecho fue el que,
desafortunadamente, sufrió las consecuencias
que acabó con la vida
del infante de cabellera rubia.

Ese joven, de diecisiete años vividos,
murió por primera vez,
pero no murió para siempre,
pues ese sería,
cuando alguien pensase en él
una última vez.

Por tanto pensemos, esperanzados,
que el joven de cabellera dorada
sigue ahí, dentro de aquellos que lo recuerdan
cada día, cuando observan, emocionados,
las estrellas, el mar y la tierra.

2 Replies to “Lluvia de Septiembre”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s